La empresa se disculpa por lo mal que la pasé en el viaje (yo había sacado coche cama y la butaca no trababa así que viajé peor que sentado en un sillita) por lo que me hará en un futuro viaje un descuento del 15 por ciento en el costo del tramo.
Es cierto, respuesta hubo pero ahora yo me pregunto, si lo que más promocionan estas empresas es la comodidad con la que concretan el traslado del pasajero porqué sólo cotizan ese ítem en un 15 por ciento. Obvio, quieren ganar plata y mucho no les importa la opinión del cliente porque tienen cientos de clientes cautivos producto de la escaza oferta de servicios de transporte.
Pero veamos, cuando uno saca un pasaje contrata un servicio de traslado básicamente y de acuerdo a la tarifa que se pague varía la comodidad. Entonces, la ecuación sería 50% por ciento del costo corresponde al traslado y el otro 50 al confort o comodidad en la que se viaja.
Bueno, para que lo sepan para esta empresa cotiza su comodidad en un 15 por ciento del valor del pasaje lo que en promedio serían unos 27 pesos sobre un total de 180 pesos.
En definitiva, los consumidores estamos librados al acecho de las empresas que se aprovechan de la lentitud y burocracia que tienen los organismos de control. Es por eso que los ciudadanos solemos resignar nuestros derechos en post de evitar esas largas colas inconducentes.



