
El pasado primero de agosto y a pedido del diario
Río Negro la consultora Poliarquia entregó una encuesta en la que hubo un dato que me llamó la atención. Sólo a mí al parecer.
Si observan la imagen verán que el problema de la inseguridad figura en entre las tres principales preocupaciones de la gente después del desempleo y la clase dirigente.
El dato, que no tuvo mayor trascendencia, es llamativo. En la provincia están comenzando a surgir pequeños focos de vecinos que reclaman mayor seguridad. Apurados los comisarios por la turba revelan la verdad que yacía guardada bajo cuatro llaves: "necesitamos más recursos, móviles y personal calificado", advierten los responsables de las dependencias rodeadas.
Revisando el almanaque desde julio a la fecha se puede observar que algo no anda bien.
Los vecinos de Añelo cortaron la ruta por más de 20 horas en reclamo de un edificio seguro para la policía, móviles y más efectivos (
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En Cutral Co la demanda de los vecinos tomó cuerpo en el Concejo Deliberante y tras una reunión con el secretario de Estado de Seguridad Guillermo Pellini se firmó un compromiso para enviar móviles y efectivos a la comarca petrolera. Un mes después los concejales enfurecidos criticaron el olvido de Pellini que aún no ha enviado lo prometido.
Después sobrevino el escandalo con la fuga de dos internos de la Unidad Penal N° 11 porque no funcionaba el sistema de video seguridad y encima en una garita de vigilancia tenían un muñeco hecho con una pelota que simulaba ser un guardiacárcel. A esto se llegó debido a la falta de recursos y de personal dijeron desde adentro del penal (
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Recientemente los vecinos de Villa La Angostura salieron a la calle a reclamar mayor seguridad, móviles y equipamiento para la comisaría 28° (
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A esto hay que sumarle que desde adentro de la fuerza de seguridad cuenta que en la capital les han reducido la cantidad de litros de combustible que cargan los móviles, se estiran a más no poder los cambios de aceite y se pide cuidar los vehículos al extremo porque no hay repuestos para refaccionarlos aunque el lunes (09-08) Pellini me garantizó que ya les habían derivado una partida de 1,2 millones de pesos para el arreglo de patrulleros que están fuera de servicio.
No es difícil discernir que la situación financiera de la policía es crítica. Esto ha obligado a la policía a retraerse en el territorio quedando las calles a disposición de la delincuencia que avanza silenciosamente.