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| @quimerasneuquen |
El verso del Martín Fierro parecen haber sido respetado a rajatabla por Ruth y Héctor Montecino que están sindicados como cabecillas de la banda narco más importante en la historia de la región.
Ya parece lejano aquel abril de 2011 cuando ambos festejaban haber sido sobreseídos en un juicio que puso sobre relieve las vinculaciones políticas, policiales y judiciales que tenía esta familia narco por ese entonces intocable, al menos en Río Negro.
En paralelo a esa muestra de impunidad, la policía de Neuquén inició una causa que fue impulsada por la jueza federal Carolina Pandolfi que concluyó con el desbaratamiento de la banda de los Montecino que movilizaban en la región alrededor de 7 millones de pesos producto de la comercialización de estupefacientes.
El megaoperativo del 23 de septiembre de 2011 fue el punto cumbre de aquella investigación.
A partir de esa fecha Héctor permaneció prófugo durante 113 días y Ruth 137 días. Ambos rondaron por la zona sin que la policía rionegrina, curiosamente, lo advirtiera.
Finalmente los hermanos fueron capturados por la misma brigada de toxicomanía de la policía neuquina que los investigó. Héctor cayó en Catriel y Ruth en Bahía Blanca.
El capo narco se encuentra en el penal federal de Roca procesado por liderar la banda y su hermana podría correr la misma suerte.
Junto a ellos, tras las rejas, se encuentran su madre. Además están la hija, la ex pareja, la actual y la novia de Héctor Montecino.
Con el clan desarticulado, los herederos de los Montecino ya estarían comenzando a restablecer las redes de almacenamiento y distribución de droga en la región. Un negocio millonario no cae así nomas.